jueves, 9 de diciembre de 2010

RAUL ALFONSIN: SU POLITICA DE DERECHOS HUMANOS EN LA INCIPIENTE DEMOCRACIA ARGENTINA

Con el advenimiento de la Democracia en Argentina y el triunfo del radical Raúl Alfonsín, una de las primeras medidas, tal cual se había comprometido en la campaña electoral, fue crear una comisión con destacadas personalidades de nuestra sociedad, con el propósito de recibir las denuncias sobre desaparición de personas. Cabe recordar, que en ese mismo proceso electoral, el candidato a Presidente del Partido Peronista, el Dr. Ítalo Luder, propicia una “Ley de auto amnistía”, como única propuesta para resolver el tema de Derechos Humanos en la República Argentina. En tal sentido, a cinco días de asumir la Presidencia de la Nación, más precisamente el 15 de diciembre de 1983, Alfonsín firmó el Decreto 187/83, por el cual propicia constituir una Comisión Nacional, que tendrá como objeto esclarecer los hechos relacionados con la desaparición de personas ocurridas en el país. Así nació la CONADEP.

Las funciones taxativas de esta Comisión serán la de recibir pruebas y denuncias sobre los hechos y remitirlas a la justicia, si ellas están relacionadas con la presunta comisión de delitos, como así también, averiguar el destino o paradero de las personas desaparecidas y toda otra circunstancias relacionada con la localización de las mismas. También el Decreto 187, establece en su articulado, que la Comisión tendrá la tarea de ubicar a los niños desaparecidos, sustraídos a la tutela de sus padres y emitir un informe final, con la explicación detallada de los hechos investigados, a los 180 días a partir de su constitución.

Para llevar adelante esta tarea, el Decreto 187/83 estipula la integración de 16 miembros, invitando además a las Cámaras del Congreso de la Nación a integrar a tres miembros de su cuerpo, lo cual materializó la Cámara de Diputados de la Nación, al designar a Santiago Marcelino López, Hugo Piucill y Horacio Huarte, mientras que el Senado de la Nación, donde el Gobierno de Alfonsín no contaba con una mayoría de miembros, nunca envió sus representantes a la CONADEP. Con el objeto de guardar la máxima objetividad en la tarea que debía llevar adelante la Comisión, el Presidente Alfonsín tomó la determinación que de la misma participaran ciudadanos con gran prestigio nacional e internacional. En este sentido, entre las personalidades que integraron la CONADEP “Ad Honoren”, podemos mencionar a los integrantes: Ernesto Sábato, Ricardo Colombres; René Favaloro, Hilario Fernández Long, Carlos Gatinoni, Gregorio Klimovsky, Marshall Meyer, Jaime de Nevares, Eduardo Rabossi y Magdalena Ruiz Guiñazú. Con el fin de garantizar un óptimo funcionamiento de la Comisión se constituyeron los siguientes Departamentos y sus responsables: El Departamento de Declaraciones, bajo la responsabilidad de la señora Graciela Fernández Meijide; El Departamento de Documentación y Proceso de información, bajo la responsabilidad de Dr. Daniel Salvador; El Departamento de Procedimiento, bajo la responsabilidad del Dr. Raúl Aragón; El Departamento de Asuntos Legales, bajo la responsabilidad del Dr. Leopoldo Silgueira. Resulta importante destacar que al constituirse la Comisión, el 29 de diciembre de 1983, fue elegido como Presidente de la CONADEP el escritor Ernesto Sábato.

La CONADEP relevó miles de casos de desaparición, secuestro, tortura y ejecuciones. En tal sentido, con cada uno de los casos denunciados se conformo un legajo numerado. La Comisión compiló más de 50.000 páginas de documentación, la cual, fue entregada al Presidente Alfonsín el 20 de diciembre de 1984, sirviendo de fuente documental para el libro Nunca Más, y el posterior juicio que se llevó adelante contra las Tres Juntas militares y dirigentes guerrilleros que violaron los Derechos Humanos, los cuales, fueron condenados a cadena perpetua, para más adelante, ser amnistiados por el Presidente peronista Carlos Menen.

No fue tarea fácil la emprendida por el Presidente Alfonsín, al llevar adelante una investigación y posterior juicio inéditos para el continente americano y el mundo, cuyo corolario fue condenar a las tres Juntas Militares y guerrilleros que violaron los Derechos Humanos, donde históricamente en Argentina, se le daba una la vuelta de página a estos delicados temas, decretando una amplia amnistía. Muchos se preguntarán ¿porque no se llegó al final con los juicios?, En tal sentido, si avanzamos en el desarrollo de la gestión Alfonsín, podremos apreciar que la economía y el accionar de los grupos económicos, no son un tema menor para cualquier gestión de gobierno, que quita y otorga poder y resulta determinante en la cimentación de los gobiernos. En este sentido, Alfonsín recibió un país quebrado, con una deuda externa sin precedentes. Además, cabe dejar en claro que el concierto internacional de países desarrollados, que aplaudieron el retorno a la democracia de la Argentina, no entendieron o no quisieron entender, que un sistema democrático emergente se sustenta con un buen desarrollo económico, fuentes de trabajo y bienestar para los ciudadanos, los cuales, luego de muchos años de sufrimiento y prohibiciones, habían depositado la esperanza en la nueva Democracia. Para lograr este objetivo, se necesitaba de muchas inversiones provenientes del extranjero, pero bueno, está claro que la Argentina al no ser un país estratégico en el tablero del ajedrez mundial, no tuvo su Plan Marshall. En definitiva, las ayudas de países desarrollados al país fueron efímeras, lo cual determinó que la incipiente democracia se tornara débil.

A lo antes mencionado, hay que sumarle los intentos de golpe de estado llevados adelante por los oficiales medios del Ejercito, entre ellos, los protagonizados por los Coroneles Mohamed Ali Seineldín y Aldo Rico, cuya verdadera reivindicación era poner fin a los juicios iniciados por Alfonsín. En tal sentido, en la encrucijada que solo los estadistas deben sortear, entre el abismo y mantener las Instituciones democráticas, Alfonsín en soledad, opto por esta última, dando lugar a las leyes de obediencia debida y punto final, que dieron por finalizados los juicios. Cabe recordar que los militares antes mencionados, luego de finalizadas sus carreras castrenses, se han sumado a la política argentina, afiliándose al Partido Peronista, siendo en la actualidad el Coronel Aldo Rico, el referente en una importante ciudad del Gran Buenos Aires, del ex Presidente Néstor Kirchner, como así también su hija María del Carmen Rico Diputada Nacional hasta hace unos días, en representación del Frente Para la Victoria (FPV), armado político del peronismo del matrimonio Kirchner.

Se cumplen 26 años de esta importante acción de gobierno instrumentada por el Presidente Alfonsín, muchos han querido deliberadamente negar o ningunear esta parte de al historia de nuestro país. Hoy tenemos una democracia que mucho le debe a las determinaciones tomadas en su momento por este ex presidente argentino. Seguro se podrá avanzar mucho en materia de Derechos Humanos en el futuro, pero lo realizado en esos años duros, sólo fue posible de la mano del estadista que pudo conducir con firmeza el barco de la República en medio de sentimientos encontrados, posicionamientos sectoriales y corporativos en el tema de Derechos Humanos. Es cierto que estas políticas ponían al país al borde del abismo, al ser desarrolladas en tiempos de crisis e inestabilidad, pero existía una razón ética para su implementación, más allá que la democracia pendiera de un hilo de seda. Nunca se podrán comparar las políticas implementadas en el retorno de la Democracia con la acción descolgar un cuadro de un militar en un regimiento, cuando el Ejercito Argentino, hoy carece de total poder. En tal sentido, una forma de dar continuidad a ese inédito proceder en materia de Derechos Humanos de cara al futuro, ya que hoy que gozamos de una democracia consolidada que posibilita continuar con los juicios interrumpidos por los alzamientos militares como se están llevando acabo. Además se deberían anular los Decretos de indultos a las Juntas Militares y dirigentes guerrilleros que violaron los Derechos Humanos y retórnalos a prisión perpetua, como así también, iniciar los postergados juicios de investigación sobre la desaparición de casi 2.000 compatriotas, que tuvieron lugar entre los años 1974 y 1976 y lograr el esclarecimiento de la primer desaparición en democracia ocurrido hace tres años en la ciudad de La Plata, me refiero al ciudadano Julio López. Las políticas de Derechos Humanos que se implementen en el futuro, deben ser para todos los ciudadanos, sobre todo, para los que hoy sufren esas privaciones. Será la Democracia Argentina la que deba garantizar la vigencia de todos los Derechos Humanos a los ciudadanos argentinos, ya que muchos de ellos hoy se encuentran al margen de los mismos, como por ejemplo: el acceso a una vivienda digna, el derecho a la salud, a la educación, a la libertad sindical, a la libertad de opinión, a crear ciudadanía y a tener la seguridad de poder vivir, convivir y progresar, en una República que se precie de tal.

Prof. César Arrondo/UNLP

Foro de Historiadores de la Unión Cívica Radical

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Concurrido festival de Rock en Plaza Italia



Con una nutrida concurrencia de jóvenes, se realizo el último sábado en la Plaza Italia, el festival de rock organizado por la Juventud Radical de La Plata.


La jornada, en conmemoración al “Día mundial de la lucha contra el HIV”, tubo como atractivo a tres bandas platenses, que se hicieron sentir pasadas las 17:30 hs. bajo un marco soleado y colmado de jóvenes que se dieron cita para pasar la tarde en la plaza céntrica platense.


Los primeros en abrir la tarde musical, fueron los Angelitos del rock, oriundos de la localidad platense de Etcheverry, quienes comenzaron con su característica personalidad rocanrolera, para luego dar paso a Purparle, banda de música variada, con aires rioplatenses. Finalmente fue el turno de La Lady Blue, quien cerró la jornada con su particular estilo, mezcla entre rock nacional de los 70´ y moderno.

Toda la jornada, además, fue acompañada por la entrega de preservativos y folletería de prevención e información referida a la enfermedad del sida.


Vale mencionar, que los chicos de la Juventud Radical, vienen realizando campañas de este tipo desde hace varios meses en numerosos boliches de la ciudad y en esquinas del microcentro platense.


Por ultimo, uno de los organizadores explico que “Nuestra idea, es que la sociedad, sobre todo los jóvenes, tomen conciencia sobre las consecuencias que puede traer el hecho de no cuidarse en las relaciones sexuales. Como siempre decimos es preferible prevenir y por eso apuntamos a este tipo de campañas. También hay que exigir al gobierno, para que baje información a las personas que son portadoras del virus del HIV, que en muchos casos no saben que el Estado debe proveerles de los medicamentos”.

miércoles, 1 de diciembre de 2010



El Instituto Nacional Yrigoyeneano Ley 26040 invita a la presentación del libro “ Hipólito Yrigoyen y el tango” de Mario Valdéz y Pablo Taboada, con prólogo de Edit Gallo y epílogo de Diego Barovero.


Con gran beneplácito celebra la publicación de esta inédita obra de investigación histórica que constituye un aporte original a la historiografía nacional, destacando con justicia la presencia del ilustre Presidente de la Nación doctor Hipólito Yrigoyen en la vida artística argentina particularmente como objeto de homenaje del tango.


El acto se llevará a cabo en jueves 2 de diciembre de 2010 a las 19 horas en la sede del Comité Provincia de la UCR, Avenida Paseo Colón 669, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a continuación será ofrecido un Recital Yrigoyeneano de tangos y milongas cuya ejecución y dirección estará a cargo del Maestro Mario Valdéz y la intepretación de sus vocalistas Livia Comerci y Florencia Presedo.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Festival de Arte y Rock





La Juventud radical de La Plata, organiza un festival de Arte y Rock con motivo de la conmemorarse el "Dia internacional de la lucha contra el Sida".
La jornada tendra lugar en la Plaza Italia el día Sabado 4 de Diciembre y comenzara a las 16hs.
Contara con la presencia de bandas locales, muestras de arte y reparto de material de prevencion en referencia al VIH"


Para mas informacion comunicarse al 15-536 2931 o al mail: jrlaplata@gmail.com



jueves, 18 de noviembre de 2010

Militancia

Por Pepe Eliaschev |Publicado el 14 de noviembre de 2010 en el Diario Perfil

Ahora, cuando se habla mucho de “militancia” y crece la nube gaseosa de la juventud maravillosa de 1973 resurrecta en 2010, la muerte del ex almirante Emilio Massera cobra significados enormes en el debate sobre la aún no cicatrizada era de la violencia política en este país. Se conoce la truculenta saga de crímenes y delirios perversos de ese alto oficial de la Armada, pero la siempre deficitaria democracia argentina no tomó nota del costado más aleccionador de esta historia.

Al caer la noche del 10 de diciembre de 1983, Massera era un hombre libre y protegido. El entonces almirante compartía la libertad individual con sus colegas de las Juntas del período y además gozaba como todos ellos de protección extra.

Nada podría pasarles, ahora que los civiles elegidos por la sociedad habían vuelto al gobierno. Los protegía una “ley” no promulgada por congreso alguno y en plena vigencia al iniciarse el nuevo gobierno civil. Numerada 22.924 y promulgada el 22 de septiembre de 1983, a solo cinco semanas de las elecciones del 30 de octubre, estaba firmada por el presidente de facto, Reynaldo Bignone, y sus ministros del Interior (general Llamil Reston) y de Justicia (Lucas Lennon). Su artículo Nº 1 declaraba “extinguidas las acciones penales emergentes de los delitos cometidos con motivación o finalidad terrorista o subversiva, desde el 25 de mayo de 1973 hasta el 17 de junio de 1982”. Resolvía que “los beneficios otorgados por esta ley se extienden, asimismo, a todos los hechos de naturaleza penal realizados en ocasión o con motivo del desarrollo de acciones dirigidas a prevenir, conjurar o poner fin a las referidas actividades terroristas o subversivas”.

A cinco semanas del triunfo del candidato radical Raúl Alfonsín, plebiscitado el 30 de octubre por el 52% de los votos (la mayoría más grande y nunca reiterada en las cinco elecciones presidenciales posteriores), las Fuerzas Armadas se retiraban regalándose una obscena norma de amnistía para ellos mismos. Con la campaña electoral en pleno desarrollo, el país se aprestaba a ponerle fin al gobierno que en junio de 1982 había capitulado ante el Reino Unido tras el clamoroso desastre de Malvinas.

¿Qué fuerzas políticas no apoyaron ni convalidaron esa auto-amnistía? Alfonsín anunciaba en sus recorridos por el país que en el nuevo Congreso democrático él impulsaría su derogación. Pero el candidato presidencial del peronismo, Italo Luder, se sentía angustiado por las “consecuencias jurídicas” de esa derogación. Para el jurista Roberto Gargarella, “la amnistía amparaba a todos los que hubieran ayudado o incitado a tales acciones, y protegía también a quienes pudieran ser imputados por delitos militares comunes realizados en aquellos años. (…) Venía a hacer simplemente imposible el juzgamiento de los gravísimos abusos cometidos por los militares”.

En 1983 el peronismo consideraba jurídicamente inviable la derogación de esa ley. ¿Quién lo hizo? El gobierno de Alfonsín, claro. A 48 horas de asumir firmó el Decreto 158 ordenando la apertura de los juicios a las Juntas militares procesistas. También envió al Congreso un proyecto de ley para derogar aquella ley, aprobada una semana después de ser enviada por la Casa Rosada. La ley 23.040 liquidó a la “ley” 22.924 por inconstitucional y la declaró nula.

Alfonsín tomó la decisión política de enjuiciar a las Juntas, lo que justamente no quería hacer y no hubiera hecho Luder si hubiese ganado. Alfonsín tenía sólo 56 años. Massera, 58. Los generales, almirantes y brigadieres de 1983 no eran gerontes patéticos y minusválidos. Cabelleras engominadas, trajes impecables, miradas sobradoras y altaneras, no podían creer que serían juzgados por un tribunal civil con todos los recaudos y garantías del estado de derecho.

El 9 de diciembre de 1985 se conoció el veredicto. A Massera le dieron pena de prisión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua, en fallo suscripto por unanimidad por los seis jueces de la Cámara Nacional en lo Criminal Correccional Federal de la Capital (Arslanian, D’Alessio, Gil Lavedra, Torlasco y Valerga Aráoz).

En 1985, cuando la sentencia fue anunciada, el poder militar estaba intacto. La larga sombra de la hegemonía militar se proyectó hasta mediados de los años noventa. Arrestarlos, procesarlos y condenarlos fue una hazaña sin parangones, ni antecedentes.

El peronismo aceptó la autoamnistía en 1983 y no quiso participar de la Comisión Nacional por la Desaparición de Personas (Conadep) en 1984. Un gobierno peronista indultó a Massera y sus camaradas. Los decretos 2.741, 2.742 y 2.743, firmados por el presidente Carlos Menem el 30 de diciembre de 1990, dejaron en libertad a todos los ex comandantes presos.

El indulto de Menem no fue cuestionado ni resistido en serio por el peronismo, con la salvedad de los disidentes que confluirían en la fórmula Bordón-Alvarez de 1995. En los años noventa los derechos humanos no estaban en la agenda ni en las prioridades del justicialismo. Al indulto sólo se opusieron las organizaciones de derechos humanos, el radicalismo y fuerzas menores de izquierda y centroizquierda. La sociedad argentina aceptó el indulto de Menem. Los decretos de Menem entre 1989 y 1989 beneficiaron a un total de 290 procesados, casi todos presos. Massera fue uno de ellos.

Veinte años más tarde la historia empezó a ser reescrita, con el avieso intento de pergeñar un nuevo guión, inventado para montar la arquitectura distorsiva apta para el mito kirchnerista.

El 24 de marzo de 2004, el presidente Néstor Kirchner dijo desde el predio de la ESMA: “Vengo a pedir perdón de parte del Estado nacional por la vergüenza de haber callado durante veinte años de democracia tantas atrocidades”. ¿La vergüenza de quién? Ambigüedad deliberada. ¿El sentía vergüenza por haberse callado durante veinte años o acaso la democracia, que juzgó y encarceló a los comandantes, había hecho silencio?

El supuesto renacimiento de la militancia juvenil viene lubricado por el asombroso desparpajo de una farsa ideológica oficial.



miércoles, 17 de noviembre de 2010

Carta de Repudio

Un Centro de Estudiantes no es solo la representación gremial de los estudiantes en una institución educativa, si no que también constituye una organización propia de la Democracia. La elección de los representantes estudiantiles fomenta la conciencia cívica, la participación, el diálogo y mejora las perspectivas democráticas e institucionales.
Las amenazas recibidas por los estudiantes del Colegio Normal 2 de la Ciudad de La Plata durante el proceso eleccionario de Centro de Estudiantes implican un retroceso de la convivencia democrática; el avance de la intolerancia, el autoritarismo y la violencia; y la reivindicación de prácticas que a nuestro país le ha costado la vida de miles de personas y por las cuales sigue sufriendo.
Ante este hecho criminal, manifestamos nuestro total repudio hacia el mismo, considerándolo execrable y exigimos a la justicia que tome las medidas correspondientes.

martes, 16 de noviembre de 2010

Illia en pijamas

Por Alfredo Leuco (Columna radial 15/11/10)

El sábado, en su glorioso recital, Jairo contó una vivencia estremecedora de su Cruz del Eje natal. Una madrugada su hermanita no paraba de temblar mientras se iba poniendo morada. Sus padres estaban desesperados. No sabían que hacer. Temían que se les muriera y fueron a golpear la puerta de la casa del médico del pueblo. El doctor Arturo Illia se puso un sobretodo sobre el pijama, se trepó a su bicicleta y pedaleó hasta la casa de los González. Apenas vio a la nenita dijo: “Hipotermia”. “No sé si mi padre entendió lo que esa palabra rara quería decir”, contó Jairo. La sabiduría del médico ordenó algo muy simple y profundo. Que el padre se sacara la camisa, el abrigo y que con su torso desnudo abrazara fuertemente a la chiquita a la que cubrieron con un par de mantas. “¿No le va a dar un remedio, doctor?”, preguntó ansiosa la madre. Y Arturo Illia le dijo que para esos temblores no había mejor medicamento que el calor del cuerpo de su padre.

A la hora la chiquita empezó a recuperar los colores. Y a las 5 de la mañana, cuando ya estaba totalmente repuesta, don Arturo se puso otra vez su gastado sobretodo, se subió a la bicicleta y se perdió en la noche. Jairo dijo que lo contó por primera vez en su vida. Tal vez esa sabiduría popular, esa actitud solidaria, esa austeridad franciscana lo marcó para siempre. El teatro se llenó de lágrimas. Los aplausos en la sala denotaron que gran parte de la gente sabía quien había sido ese médico rural que llegó a ser presidente de la Nación. Pero afuera me di cuenta que muchos jóvenes desconocían la dimensión ética de aquél hombre sencillo y patriota. Y les prometí que hoy, en esta columna les iba a contar algo de lo que fue esa leyenda republicana.

Llegó a la presidencia en 1963, el mismo año en que el mundo se conmovía por el asesinato de John Fitzgerald Kennedy y lloraba la muerte del Papa Bueno, Juan XXIII.

Tal vez no fue una casualidad. El mismo día que murió Juan XXIII nació Illia como un presidente bueno. Hoy todos los colocan en el altar de los próceres de la democracia.

Le doy apenas alguna cifras para tomar dimensión de lo que fue su gobierno. El Producto Bruto Interno (PBI) en 1964 creció el 10,3% y en 1965 el 9,1%. “Tasas chinas”, diríamos ahora. En los dos años anteriores, el país no había crecido, había tenido números negativos. Ese año la desocupación era del 6,1%. Asumió con 23 millones de dólares de reservas en el Banco Central y cuando se fue había 363. Parece de otro planeta. Pero quiero ser lo mas riguroso posible con la historia. Argentina tampoco era un paraíso. El gobierno tenía una gran debilidad de origen. Había asumido aquel 12 de octubre de 1963 solamente con el 25,2% de los votos y en elecciones donde el peronismo estuvo proscripto.

Le doy un dato mas: el voto en blanco rozó el 20% y por lo tanto el radicalismo no tuvo mayoría en el Congreso. Tampoco hay que olvidar el encarnizado plan del lucha que el Lobo Vandor y el sindicalismo peronista le hizo para debilitarlo sin piedad. Por supuesto que el gobierno también tenía errores como todos los gobiernos. Pero la gran verdad es que Illia fue derrocado por sus aciertos y no por sus errores. Por su historica honradez, por la autonomía frente a los poderosos de adentro y de afuera. Tuvo el coraje de meter el bisturí en los dos negocios que incluso hoy mas facturan en el planeta: los medicamentos y el petróleo. Nunca le perdonaron tanta independencia. Por eso le hicieron la cruz y le apuntaron los cañones. Por eso digo que a Illia lo voltearon los militares fascistas como Onganía que defendían los intereses económicos de los monopolios extranjeros. El lo dijo con toda claridad: a mi me derrocaron las 20 manzanas que rodean a la casa de gobierno.

Nunca más un presidente en nuestro país volvió a viajar en subte o a tomar café en los bolichones. Nunca mas un presidente hizo lo que el hizo con los fondos reservados: no los tocó. Nació en Pergamino pero se encariñó con Cruz del Eje donde ejerció su vocación de arte de curar personas con la medicina y de curar sociedades con la política. Allí conoció a don González el padre de Marito, es decir de Jairo. Atendió a los humildes y peleó por la libertad y la justicia para todos.

A Don Arturo Umberto Illia lo vamos a extrañar por el resto de nuestros días. Porque hacía sin robar. Porque se fue del gobierno mucho mas pobre de lo que entró y eso que entró pobre. Su modesta casa y el consultorio fueron donaciones de los vecinos y en los últimos días de su vida atendía en la panadería de un amigo. Fue la ética sentada en el sillón de Rivadavia. Yo tenía 11 años cuando los golpistas lo arrancaron de la casa de gobierno. Mi padre que lo había votado y lo admiraba profundamente se agarró la cabeza y me dijo:
- Pobre de nosotros los argentinos. Todavía no sabemos los dramas que nos esperan.

Y mi viejo tuvo razón. Mucha tragedia le esperaba a este bendito país. Yo tenía 11 años pero todavía recuerdo su cabeza blanca, su frente alta y su conciencia limpia.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Te Combatimos, te Juzgamos, te Condenamos


Acerca de la muerte de Emilio Massera

Ha muerto un hombre que en sí mismo representa el símbolo de lo más trágico y cruel de la historia argentina. El dictador Emilio Eduardo Massera murió ayer en completa soledad, falleció en una habitación del Hospital Naval donde cumplía su condena por apropiación de bebes durante la última dictadura militar. Muere sin castigo y con sentencia. Sí, muere sin castigo, pero 1985 y por pedido del ex presidente Doctor Raúl Ricardo Alfonsín se inició el Juicio a las Juntas Militares, donde quedó probada la participación de Massera en los crímenes que se perpetraron en la Escuela Mecánica de la Armada transformada bajo la supervisión del marino en el centro clandestino y base de operaciones de los grupos de tareas de la Armada. El juicio lo condenó a prisión perpetua. Pero vino Menem con su indulto, como si se pudiera evaporar la sentencia y desconociera que fue éste el ideólogo y ejecutor de los peores crímenes de la dictadura, el acusado por la desaparición de Fernando Branca, la embajadora Elena Homberg, Héctor Hidalgo Sola y Marcelo Dupont, 83 homicidios, 623 privaciones ilegitimas de la libertad, entre otros cientos de crímenes aberrantes como torturas, apropiaciones ilegitimas, tormentos seguidos de muerte y robo de bebes. Durante el 2005 Massera logró una declaración de insanía que le permitiría evitar un nuevo juicio por sus crímenes.
Así, postrado en una cama de hospital y condenado por los crímenes más aberrantes que puedan imaginarse, el dictador murió sin castigo y sin arrepentimiento, todavía resuenan sus palabras cuando en su alegato ante los jueces del juicio a las juntas declaró: "No vine a defenderme, nadie tiene que defenderse por haber ganado una guerra justa". Desde la Juventud Radical gritamos muy alto, para que todos lo escuchen, así como en 1985, hoy sobre la tumba del oscuro dictador Almirante Emilio Massera: NUNCA MÁS!

Declaración de la JR Capital

sábado, 30 de octubre de 2010

A los 27 años de la recuperación de la DEMOCRACIA

Discurso del Dr. Raúl Alfonsin a los jóvenes en la campaña electoral de 1983

Hoy quiero dirigirme a los jóvenes, a los que a mi me gusta más hablarles de sus obligaciones que de sus derechos. A los jóvenes, ya que ellos serán los principales protagonistas de la nueva etapa que terminará con la decadencia argentina. Solamente todos juntos vamos a poder trabajar con eficiencia para salir de este atolladero en que nos han metido a los argentinos. Cada uno, sin renunciar a sus ideas, sin regalarnos la historia, sirviendo a sus propios ideales y sus propios principios.

No cometan los errores que hemos cometido nosotros. El que piense distinto puede ser un adversario, pero jamás un enemigo.

Levanten banderas que sean de principios. Les pido que crean en ideas que no crean en hombres; los hombres pueden fallar, frustrarse o fracasar; las ideas no fallan.

A los jóvenes les digo que se quieran a sí mismos, porque no puede querer a los demás quien no se quiere a sí mismo, y quererse significa respetarse, respeto en el hogar, con sus compañeros de estudio, con sus compañeros de trabajo, con el País. Pensar en construir su propio futuro y capacitarse para construirlo.

Es necesario que los jóvenes comprendan que no están solos en esta Argentina nuestra, está la otra generación, la generación intermedia que a sus años pueden sumar experiencia. Dialoguen, busquen y encuentren las normas de comunicarse entre las generaciones, que todos estamos seguros de la necesidad de construir el futuro argentino en los canales de la democracia, porque es sobre la base del respeto a cada uno como lo lograremos.

Ustedes van a ser la vanguardia de esta marcha en la Argentina, pero también dialoguen con la tercera edad, que nos sigue regalando el ejemplo de su conducta y tienen mucha experiencia que es preciso la sigan volcando.

Vamos a ir en esta marcha, cada uno con sus ideas enarbolando cada uno su bandera, pero en esta oportunidad como si estuviéramos entreviendo la posibilidad del encuentro definitivo de los argentinos, pero la vamos a enarbolar un poco mas abajo, para dar lugar que la azul y blanca nos encuentre a todos definiendo un rumbo nuevo en la Argentina.

Raúl Alfonsin

miércoles, 27 de octubre de 2010

viernes, 19 de marzo de 2010

ACTO EN TOLOSA POR CELEBRACION DEL 24 DE MARZO


En el marco del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, el Comité de la U.C.R. de Tolosa realizará el próximo 24 de marzo a las 11:00 hs., un acto en conmemoración a las víctimas políticas producidas por la última dictadura militar que gobernó nuestro país. Recordemos que a partir del 24 de marzo de 1976 con la toma del poder por las Fuerzas Armadas, se instrumentó un plan sistemático de imposición del terror y de eliminación física de miles de ciudadanos sometidos a secuestros, torturas, detenciones clandestinas y toda clase de vejámenes, eliminando físicamente a quienes encarnaban toda suerte de disenso u oposición.



En este acto solemne, organizado por la Comisión Directiva de la Seccion Sexta, cuyo presidencia esta a cargo del Sr. José Salanitro, servirá para promover el respeto, la valoración de la diversidad y la justicia, la celebración de la democracia y la vigencia de los Derechos Humanos. El objetivo es hacer un profundo hincapié en la reflexión y en la memoria. Creer firmemente que las instituciones y los valores democráticos no se sostienen por sí mismos, sino que necesitan ser apreciados, cuidados y protegidos por los ciudadanos. El silencio, el olvido y la indiferencia intensifican los problemas de cualquier sociedad. Hoy planteamos construir un futuro con memoria para conmemorar a los detenidos-desaparecidos de la última dictadura militar, así como promover la celebración de la democracia, la construcción de una sociedad de respeto y la vigencia de los derechos humanos.-