domingo, 1 de mayo de 2011

Ante el deceso de Ernesto Sábato

La Juventud Radical de La Plata expresa su pesar ante el fallecimiento de Ernesto Sábato. Acompañando en su pesar a su esposa Elvira, su hijo Mario, sus nietos y bisnietos.


MURIO ERNESTO SABATO

Hace un rato ha muerto el héroe nacional Ernesto Sábato, a punto de cumplir 100 años.

La Feria del Libro había previsto hacerle un homenaje, que la muerte dejó en destiempo. Seguramente, ese homenaje (merecido, por cierto) rondaría alrededor de su obra literaria, y los oradores tratarían de desmenuzar e interpretar de mil formas cada frase de “El Túnel”. Fui uno de los tantos que no pudo dormir hasta tragarse por completo “Sobre héroes y tumbas”.

Pero si algo deberá recordarse de don Ernesto, es su coraje: fue Presidente de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, cargo que le encomendó Raúl Alfonsín ni bien asumió, en diciembre de 1983.

Coraje. Había que tenerlo para investigar el más horrendo de los crímenes, en casa del criminal y con éste armado.

Él fue quien organizó y lideró la búsqueda, reconstruyendo desde la entraña del infierno, lo peor de aquella década maldita.

Él fue el que no tembló ante quienes –en ese momento- aún conservaban su poder, su ejército, sus armas, su sed de venganza.

Él fue quien sacó pecho y se metió en las aguas servidas de la represión y el terrorismo de Estado para ir a buscar la justicia y ponerla donde debe estar siempre.

Él fue quien entregó los elementos para que el Fiscal Strassera acusara y el Tribunal condenara a Videla y sus secuaces.

Lo hizo cuando eran jóvenes aún (vean sino, las fotos de aquel momento). No las fotos en una pared de la ESMA que descuelga cualquiera para hacer limpieza o pintar. Me refiero a las fotos de unos animales sanguinarios con la sangre de sus víctimas chorreando aún caliente de sus colmillos.

La irreverencia de estos tiempos dirá (en el diario de mañana) que hoy 30 de abril de 2011, jugó Estudiantes de La Plata contra Vélez Sarsfield. Pocos recordarán que don Ernesto era -también- un fanático hincha del Pincha, y que lo vieron en la vieja tribuna con la camiseta de Verón festejando el centenario del club.

Pero es deber de todos recordar que hoy 30 de abril de 2011, ha muerto un héroe.

La Plata, 30 de abril de 2011.

Jorge Luján Alabart

domingo, 3 de abril de 2011

LA RADICALA - ZAMBA


En la vasta obra del maestro y correligionario Ariel Ramírez (Santa Fe, 4 de septiembre de 1921 – Buenos Aires, 18 de febrero de 2010), se encuentra la Zamba LA RADICALA.

I

Ciento cincuenta pesos

me han ofrecido los oficial,

pa’ que vote por ellos,

yo no ‘i querido

¡soy radical!

De la Cuesta ‘el Obispo

llego al tranquito para votar,

y ni río crecido

me lo ha impedido

¡soy radical!

Dicen que andan diciendo

que en los comicios nos ganarán.

Estos ni se imaginan

que hasta las piedras

son radical.

Así somos nosotros,

los de Yrigoyen

y los de Alem.

II

En los pagos del valle

el comisario nos trata mal,

eso a mí no me importa

si al fin y al cabo

¡soy radical!

Ya no surten efecto

las empanadas y el Villagrán,

se acabaron los tiempos

de los diez pesos

pa’ un radical…

Dicen que andan diciendo

que en los comicios nos ganarán,

pero ellos ni se imaginan

que hasta las piedras son radical.

Así somos nosotros,

los de Yrigoyen

y los de Alem.

viernes, 1 de abril de 2011

Aniversario del fallecimiento Dr. Raul Alfonsin


GRACIAS DOCTOR RAUL ALFONSIN POR HONRAR LA VIDA


El jueves 31 de marzo se conmemora el segundo aniversario del fallecimiento del Dr. Raúl Ricardo Alfonsín.


Militante incansable, era un apasionado que defendía con amor sus convicciones, aunque hacía un culto del respeto por las ideas del otro, de la búsqueda del diálogo y del consenso.


Raúl Alfonsín en sus discursos permanentemente marcó la importancia de la unidad nacional, del respeto al pluralismo de ideas, de la diversidad y libertad de las expresiones del pueblo, de la necesidad de tolerancia y de la solidaridad social.


Permanentemente nos alertaba que la democracia para alcanzar su plenitud necesita desarrollarse en el alma de los argentinos, superando las dicotomías, la violencia, las injusticias y la prepotencia.


Y todas esas frases no solo las declamó sino que siempre las llevó a la práctica, a tal punto que jamás se quejó de todas las incomprensiones de que fue objeto, así como tampoco nunca se quejó de que como ciudadanos le exigimos mucho más de lo que podía darnos como el primer Presidente después del terror, sin saber entonces que a la democracia debíamos construirla entre todos.


Citando las palabras de Eladia Blázquez, Raúl Alfonsín, no solo vivió, sino que honró la vida.



Psic. Marta Espoturno